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Archivo para la Categoría "Noticias de la Masoneria"

TENIDA A CIELO ABIERTO EN PARAGUAY

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ayer, 12 de junio de 2010 (e.•.v.•.),  DÍA DEL MASÓN PARAGUAYO; en el Solar Reconquista (Minga Guasu, Alto Paraná) se celebró la PRIMERA TENIDA A CIELO ABIERTO en el Or.•. del Paraguay; con una HISTÓRICA y hermosa particularidad: con el RITUAL EN LENGUA GUARANI. Con justa razón puedo decir que anoche, la MASONERÍA PARAGUAYA habló en Guaraní y eso es lo máximo que alguien como yo puede aspirar.

El cielo y la tierra fueron testigos de dicho acontecimiento. Es por ello que me permito decirles a todos: AGUYJE (GRACIAS) mis QQ:. HH:. Aclarando que este AGUYJE (GRACIAS) no corresponde a aquel mero y frío formulismo que cotidianamente utilizamos. No. Este AGUYJE (GRACIAS) es especial pues sale de lo más profundo del corazón; de un corazón muchas veces golpeado por la indiferencia y el menosprecio social. En efecto, mis QQ.•. HH.•., anoche -más que nunca- me sentí ORGULLOSO de ser Masón, cuando vi y escuché a mis HH.•. hablar en Guaraní, expresando sus sentimientos en esta milenaria, sabia y dulce lengua; y sobre todo, expresando -todos- su complacencia por la tenida realizada íntegramente en Guaraní.

Hace años que venimos luchando por la reivindicación de la Lengua y la Cultura Guaraní, no solamente en el Paraguay sino que en toda la Región Guaranítica   (Argentina, Brasil, Uruguay y Bolivia);   y, en ese transcurso, nos tocó vivir en carne propia la indiferencia de tanta gente, que lejos de procurar elevar a nuestra lengua a un sitial de preferencia;  incluso jugaron a eliminarla. Muchos tramos del recorrido lo hicimos a los tumbos y con caídas dolorosas; pero -pese a todo, con el orgullo herido y todo-  SIEMPRE supimos sobreponernos y de pié, firmes, confiados y convenidos que la CAUSA VALE LA PENA, continuamos nuestra lucha; sabiendo que no existe algo más grande y valioso que defender una causa como ésta que nos asocia al principio de la Identidad Cultural y Nacional.

Para satisfacción nuestra, a lo largo de los últimos años conseguimos revertir, en gran medida, la situación del Guaraní, generando una nueva conciencia positiva hacia ella. Recordemos que, en 1992, logramos posesionarla como Lengua Oficial del Paraguay; en 1994, conseguimos su inclusión en todos los niveles de la Educación Paraguaya, mediante la Reforma Educativa. Desde 1988 salimos a formar a miles de docentes de Lengua Guaraní en todo el Paraguay. Asimismo, propiciamos la publicación de numerosos libros y textos. En el 2007, logramos su reconocimiento como lengua del Mercosur y actualmente la difundimos por Internet, siendo  una  de  las  lenguas  americanas  con más presencia en la red (26.600.000 sitios). Debo aclarar que en todo este proceso de reivindicación del Guaraní siempre estuvo presente nuestra Augusta Orden, pues siempre recibimos el apoyo y la colaboración de numerosos HH.•.

Pero  faltaba   algo, lo último, lo más significativo, y eso se dio anoche, de la mano del Q.•.H.•.S.•.G.•.M.•.: CAQ, mentor del histórico e inédito acontecimiento; que en todo momento nos manifestó su vocación Guaranista y su deseo de realizar la Tenida en Guaraní; a fin de dotar a la Masonería de nuestro país del principio de identidad.. Por eso, el AGUYJE (GRACIAS) más especial, es para él. 

Por  otro  lado  y  particularmente  debo recordar y agradecer muy especialmente al  Q.•.H.•. BSM (Besomi), quien a lo largo de todos estos años,  siempre abrió las puertas de la  “REVISTA de la  LIBERTAD”  para  la  difusión de nuestro Avañe. ¡Que corrida Q.•.H.•. Besomi, para obtener la última foto de la Cadena de Unión…!

Sabemos que la Masonería, en todo el mundo y en el Paraguay, tiene en su seno a lo más granado de la sociedad: gente prestigiosa y de gran poder social, “pesos pesados”, gente que define el rumbo de muchas acciones realizadas a favor de la humanidad (políticos, altos funcionarios del Estado; miembros del Poder Judicial: Jueces y Fiscales, profesionales destacados en las diferentes esferas: médicos, abogados, ingenieros, arquitectos, economistas, contadores, periodistas, etc; además de empresarios de todas las áreas, militares, policías y docentes de todos los niveles) y fue esa gente -nada más y nada menos- la que anoche HABLÓ EN GUARANI.  Nadie escapó al influjo misterioso de esta formidable y resistente lengua. La magia del Guaraní nos llevó a vivir una noche en Guaraní; y donde la alegría nuestra subió de tono cuando -luego de la tenida- todos se acercaron a decirnos que se sintieron BIEN y que les gustó participar de esta novedosa e inédita experiencia.

Opa umi mbaére? AGUYJE opavavépe pemomba eguasúre ñane Avañe?ê ha pehechaukáre pendekatupyryha ha peñe?êkuaaha Guaraníme. G.•.A.•.D.•.U.•. pe ajerure akôinte tohekuavô opavave raperâme: tesâi, mborayhu, vy?a, py?aguapy ha tekokatu.

Pierre Lambicchi: GRAN MAESTRO DEL GODF

Cardiólogo de 61 años, dirige la mayor organización masónica liberal del mundo.

“Es inaudito lo que se ha hecho en España con el juez Garzón”

 

 

 

 

 

Es usted asesor personal del presidente de la República francesa. ¿Se siente poderoso?
No. Poderoso, en el sentido vulgar del término, no. Sí podría decirse que soy una persona influyente, porque los trabajos que hacemos en el GOdF son muy variados y suelen tener repercusión.

¿Qué trabajos son esos?
Nos ocupamos de lo simbólico, de lo esotérico y de lo exotérico, según nuestra tradición, pero también de lo que pasa en la sociedad. Producimos bastantes trabajos sobre laicismo, sobre desarrollo sostenible, economía social, el mundo globalizado… Y, si se nos escucha, pues eso nos hace influyentes. El hecho de tener contactos en todo el mundo también contribuye a eso.

¿Qué significa ser masón en Francia?
Yo diría que lo mismo que en todas partes. Somos hombres y mujeres que, en un momento de nuestra vida, hemos elegido construirnos. Y eso quiere decir que, partiendo de la más absoluta libertad de conciencia, tratamos de mejorarnos a nosotros mismos gracias a lo que llamamos nuestro Método. Pero también nos construimos hacia los demás, hacia quienes llamamos profanos, a través de las obligaciones sociales. La masonería del GOdF es generosa y tiene muy poco de secreta. Intentamos empapar a la sociedad.

En España, ser masón sigue siendo algo que muchos ven mal, como si se tratase de una secta. En Francia, en cambio…
Sí, ya sé. La diferencia está en el respeto. Mire, en Francia es muy fácil ser masón porque tenemos una democracia muy vieja en la que siempre se ha respetado a los demás. La masonería, aquí, no ha sido perseguida casi nunca. La última vez fue en 1940, cuando la ocupación de los nazis. Ustedes, en cambio…

¿Sí?
Pues ustedes siguen teniendo una Iglesia católica muy poderosa, lo mismo que el Opus Dei. Ustedes salen de una dictadura muy larga, que ha terminado hace relativamente poco y que aún no está olvidada, como lo demuestra lo que ha pasado con el juez Garzón.

¿Le preocupa eso?
Desde luego que sí. Estoy muy sorprendido por lo que ha pasado con ese juez. Permítame que sea un poco provocador. No puedo comprender que en España se acepte que se persiga a los dictadores ajenos, a los de América del Sur, pero que no sea posible investigar lo que pasó en su propia casa. Eso me parece inaudito. Esa diferencia de comportamiento, ese miedo, esa juventud de su sistema político, es lo que hace que, entre otras muchas cosas, la masonería siga teniendo problemas.

La democracia española va a cumplir 32 años.
Desde luego, pero ustedes han desarrollado una manera de funcionar en política que, más que unirles, les está separando. Tienen problemas con las autonomías, ¿no es verdad? Cada cual reacciona en función de su tendencia, y no todas las tendencias son integradoras. Hay en España una diversidad de maneras de proceder, en ese sentido, que en Francia no tenemos. Aquí tenemos una costumbre muy antigua, una tradición, una vieja cultura de la libertad, del laicismo y de los derechos humanos. España está avanzando en esa dirección.

¿Qué opina del presidente Zapatero?
No hago política. Es un representante legítimamente elegido por el pueblo español, y en tanto que eso debe ser respetado. No debo tener opinión pública sobre un jefe de Gobierno extranjero… siempre que sea legítimo, que no sea un fascista o un tirano. Si lo fuese, como el que mandó en España durante 40 años, diría otra cosa.

Usted está habituado a hablar con el presidente Sarkozy y con otras personalidades del Estado…
En razón de mi puesto de gran maestro del GOdF, nada más que por eso.

Precisamente. En España ni se sueña con que el jefe del Gobierno o el Rey reciban siquiera a los representantes de la masonería. ¿Qué opina?
Hay una excepción. En Cataluña, el señor Montilla se reunió con varios grandes maestros…

Sí, pero es lo que usted dice: una excepción.
Porque la masonería, en España, es débil aún. Y por lo que le acabo de decir: nosotros somos una vieja república que se ha construido con sangre y con esfuerzo según cuatro principios fundamentales: libertad, igualdad, fraternidad y laicismo. Que son, no sé si lo sabe usted, cuatro pilares de la masonería. En España hay aún camino por delante.

En Francia se acaba de aprobar una ley que prohíbe el uso del burka hasta en la calle. Nosotros también andamos a vueltas con eso. ¿Tiene que ver con el laicismo?
Yo creo que no. Es un problema de derechos humanos.

Explíquese, por favor.
El laicismo tiene una doble dimensión: la política, es decir, la creación de un espacio neutral que permita a todos convivir civilizadamente, y la dimensión espiritual. Esto es, lo que permite a un no creyente, que no pertenece a ninguna iglesia ni profesa ninguna fe, construirse cada día. El burka no tiene nada que ver con eso. Ponerse un burka significa que uno quiere esconderse del resto de la humanidad… o que le obligan a hacerlo, a aislarse del mundo. En cualquiera de los dos casos, es un ataque a los derechos humanos. El burka debe ser prohibido en nombre de los derechos del hombre… y de los derechos de la mujer. No es tolerable esa vestimenta que no tiene nada de religioso, que es nada más que el ropaje de la opresión de un sexo sobre otro. Incluso si alguien nos quiere hacer creer que la mujer se pone esa vestimenta para liberarse.

Ustedes tienen una preocupación intensa por el laicismo.
Sí. En Francia tenemos suerte: sólo se trata de defender la ley de 1905, la de separación de la Iglesia y el Estado. Una ley que ustedes los españoles no tienen. Se trata de defender la evidencia de
que el laico es perfectamente capaz de tener una dimensión espiritual. Un laico no tiene por qué ser un ateo. Ni forzosamente un agnóstico. Es alguien que se construye una cosmogonía en libertad.

En España suele decirse que los españoles siempre vamos detrás de los curas: con un cirio o con un palo, pero siempre detrás.
[Risas]

¿Y la fama de anticlerical que tiene la masonería?
En Francia, y en el siglo XXI, eso es absurdo. La masonería se preocupa de preservar un espacio laico y común de convivencia para todos. Eso no tiene nada que ver con el anticlericalismo.

La crisis que vive el mundo, ¿es sólo un caos económico o es una crisis de valores? ¿Tiene la masonería algo que decir sobre eso?
Claro que sí. Al menos la masonería a la que yo pertenezco, que es liberal y adogmática. En términos económicos, el capitalismo nunca puede ser virtuoso, puesto que sólo persigue el beneficio. Es indispensable, por tanto, que la sociedad ponga unas reglas para propiciar que todo el sistema sea lo más virtuoso posible. El GOdF ha dicho muchas cosas desde el comienzo de la crisis. Hemos dicho que hay que clarificar el sistema económico. Y es evidente que estamos ante una crisis de valores.

¿Por qué?
Porque hemos permitido que la sociedad ponga el beneficio por delante del ser humano. Y la masonería ha defendido siempre que hay que luchar para que la sociedad esté hecha por el hombre, para el hombre y al servicio del hombre. Y no al revés, que el hombre sea un instrumento al servicio de algo que llamamos sociedad. Mire usted lo que pasa en España: el hombre no ha sido respetado por quienes sólo buscaban beneficios a cualquier precio, y ahora se encuentran ustedes en una situación muy difícil, con un paro altísimo y todo lo demás. Nadie hizo nada para que la virtud, la preocupación por las personas antes que por el beneficio, estuviese presente en la economía. Lo mismo ha pasado en Grecia y quién sabe si podría suceder en Francia.

Tengo que preguntarle por la posible iniciación de mujeres en el GOdF. Están ustedes debatiendo eso.
Como gran maestro, no tengo opinión. Lo soy tanto de quienes están a favor como de quienes están en contra. Pero sí puedo decirle que el GOdF no es una obediencia estática: está en permanente camino hacia el progreso.

En España está muy lejos aún el reconocimiento del papel de los masones en defensa de la democracia, hace 70 años.
Sí, lo sé.

Pero en Francia sí se ha reconocido lo que hicieron los masones para reconstruir la democracia, tras la guerra.
Perdón, no hubo reconstrucción de la democracia porque ésta nunca desa-pareció. Fue simplemente suspendida durante cuatro años por el régimen de Vichy. Los demócratas mantuvieron viva la República en la clandestinidad y los masones fueron los primeros en apuntarse a la Resistencia. Luego, la masonería impulsó todas las leyes sociales, la Seguridad Social… Era un hervidero de ideas. Como era su obligación, desde luego. Cuando De Gaulle llega a Argel, lo primero que hace es restablecer las logias masónicas que el régimen de Vichy había cerrado. El GOdF no es tan importante, pero es, a la vez, todo en la República. Entiéndame bien esto. Si desaparece la masonería en Francia, o en cualquier otro sitio, es que ha desaparecido la libertad.

¿Qué hará cuando, en septiembre, deje de ser gran maestro?
Nada. Volveré a mi consulta y seguiré trabajando en mi logia, como he hecho durante toda la vida. En masonería, el poder no es una obsesión.

El Código Masón

Claudia Farfán M. y Ana María Sanhueza

Ver articulo original en revista Que pasa…

 

El Codigo Da Vinci fue para el Opus Dei lo que El símbolo perdido será para los masones. El nuevo libro de Dan Brown trata sobre esta institución, la cual ha vivido rodeada de un halo de hermetismo y misterio. Aquí una radiografía de la logia chilena: quiénes son y cuál es su nivel de influencia.

Un cajero automático en la entrada de la Gran Logia de Chile de calle Marcoleta, en pleno centro de Santiago, se convirtió en un símbolo de los masones que aún siguen aferrados a la tradición de perpetuarse como una sociedad secreta. Hace unos años, cuando se instaló en el templo, los más ortodoxos se opusieron a su llegada ante el temor de que al usarlo, sus nombres quedarían registrados en el banco y se expondrían a revelar lo que aún conservan de sus tradiciones: su identidad. “Hay hermanos que todavía prefieren sacar dinero afuera para evitar que se sepa que son masones”, cuenta uno de sus miembros.

La misma inquietud ha rondado por estos días entre algunos integrantes de esta institución frente al éxito internacional que ha tenido el nuevo best seller del escritor Dan Brown, El Símbolo Perdido, que ya tiene una primera edición de cinco millones de copias desde su lanzamiento, la semana pasada. En la memoria de los masones chilenos está el impacto que tuvo la primera novela de Brown, El Código Da Vinci, en la cual el protagonista fue el Opus Dei: vendió 80 millones de copias.

En la orden hay expectativas frente al nuevo libro de Brown, pero también existe desconfianza frente a las revelaciones que hace el escritor de los secretos que han guardado durante siglos. Pero en Chile existe un factor adicional. La novela llegará al país en medio de una encrucijada de la masonería nacional. Pese a que en sus filas aún hay jueces, ministros de Estado, parlamentarios, rectores, generales y conocidos abogados, no ostentan el poder y ascendiente en la sociedad que tuvieron a mediados del siglo XX.

Al interior de la institución se pueden encontrar nombres como los de los supremos Haroldo Brito, Hugo Dolmetsch y Rubén Ballesteros; también los de los senadores Carlos Cantero, Alejandro Navarro, José Antonio Gómez y Roberto Muñoz Barra; o los de los abogados Jorge Ovalle, Darío Calderón y Juan Agustín Figueroa. En el actual gabinete está también el ministro de Minería, Santiago González. Y más cerca aún de la presidenta Michelle Bachelet está su hijo, Sebastián Dávalos, un novato afiliado.

Sin embargo, la orden ha tenido una pérdida de influencia desde que tuvieran a su último representante en La Moneda, Salvador Allende, y antes en forma sucesiva a cinco mandatarios entre 1920 y 1952. La razón de fondo, según argumentan algunos de sus miembros, es que no han sabido amoldarse a los nuevos tiempos. Y también a los recientes casos de irregularidades en los que se han visto involucrados algunos de sus integrantes.

De lo que se trata es que entren sólo los hombres mejor preparados. De ahí el desconcierto que reinó en la sede de Marcoleta cuando uno de los presentes le preguntó a Ricardo Lagos por qué nunca entró a la masonería. “La verdad, nadie me invitó”, respondió el ex mandatario.

En 2007, la responsabilidad del ex gran maestro Jorge Carvajal -quien falleció este año- en los problemas financieros que afectaron a la Universidad La República le costaron la expulsión. El segundo hecho, y más grave, sucedió el año pasado, cuando también fueron removidos de la masonería el ex director del Registro Civil Guillermo Arenas y el ex rector de la USACh, Ubaldo Zúñiga, ambos vinculados a la adjudicación fraudulenta de una millonaria licitación.

Aunque menos conocidos que estos episodios, el actual líder de los masones chilenos, Juan José Oyarzún, expulsó a 20 personas. “Con la Universidad La República, a mí me pasó lo mismo que a la presidenta Bachelet con el Transantiago: no tuve nada que ver y pagué los platos rotos”, explica el hoy gran maestro. Y agrega: “He contado más días de pena que de gloria aquí”.

El secreto de los hermanos

El propio Dan Brown lo dijo al promocionar su libro: La masonería es un movimiento “fascinante” y ha logrado mantenerse como un grupo “bastante secreto”.

De lo que se trata en parte, según ellos dicen, es que entren sólo los hombres mejor preparados. De ahí el desconcierto que reinó en la sede de Marcoleta cuando uno de los presentes le preguntó a Ricardo Lagos por qué nunca entró a la masonería. “La verdad, nadie me invitó”, respondió el ex mandatario. Ninguno podía creer que un personaje que contaba con todos los requisitos para transformarse en uno de ellos no hubiese sido reclutado: agnóstico, culto, estudioso y liberal.

La escena grafica la selectiva elección que ha caracterizado el ingreso de los más de 15 mil miembros de la orden en Chile y de los casi 500 postulantes que se presentan cada mes. La forma de entrar sigue siendo un proceso apegado a las tradiciones. Nadie puede hacerlo si no es recomendado por otro hermano y, cuando logra postular, una comisión de tres masones lo somete a un riguroso interrogatorio sobre su vida privada y profesional. Para ello, los seleccionadores incluso van a la casa del aspirante a cotejar lo que él declara. Después, el nombre del candidato es examinado por todas las logias de Chile y basta que un integrante se oponga para que sus aspiraciones queden truncas.

Sin embargo, tras las últimas expulsiones, al interior de Marcoleta se asegura que de aquí en adelante serán “mucho más exigentes en la selección”, pues se reconoce que en el último tiempo bajaron la guardia. Donde no han cedido espacio, según dicen sus integrantes, es en las exigencias para ascender al interior de la jerarquía masónica. Una vez que alguien es aceptado, obtiene el grado de aprendiz (en esa categoría está hoy el ex presidenciable Alejandro Navarro). Tras dos años de estudio se pasa a la fase de compañero y, luego de dos años más, a la etapa de maestro. En cada una de ellas, los miembros deben demostrar consistencia intelectual a través de ensayos académicos sobre materias filosóficas y temas de actualidad, los cuales deben exponer ante sus pares. Para algunos connotados personajes esas exigencias les han obligado a estar “en sueño”, como definen al período en que “congelan” su participación. Es el caso del senador Gómez, del magistrado Haroldo Brito, del presidente del directorio de TVN, Mario Papi y del ex titular de Minería, Sergio Jiménez.

De Pinochet a Allende

gran Maestro Juan Jose OyarzunLo que no ha variado tampoco es la dura sanción que reciben si es que llegan a revelar hacia afuera -al mundo pagano, como le llaman ellos- la identidad de algún miembro. “La razón es porque todavía hay cierto prejuicio con esta institución”, cuenta Patricio Díaz Silva, autor del libro “Masonería en Chile”, que acaba de publicar la editorial Ocho Libros. Según coinciden en la orden, en su origen fueron perseguidos por la Iglesia Católica por su pensamiento “antidogmático y progresista”.

En Chile, al igual que en todo el mundo, los masones se enorgullecen de su tolerancia. Por sus filas han pasado nombres tan disímiles como el de Augusto Pinochet y el de Salvador Allende. El general perteneció a la masonería durante un breve tiempo, cuando estaba de novio con Lucía Hiriart, más que nada para acercarse a su suegro, quien también formaba parte de la institución. En el caso del ex mandatario socialista hubo una afinidad más profunda. De hecho, integró sus filas durante varios años y cuando quiso retirarse para abocarse de lleno a su trabajo en La Moneda, sus hermanos no lo dejaron.

Pese a su cercanía con la figura de Allende, tras el golpe militar los masones no se pronunciaron públicamente en contra. Algo similar sucedió con el general Alberto Bachelet, padre de la presidenta, quien integró la logia La Cantera, donde había varios uniformados de la Fuerza Aérea, los que nunca le prestaron apoyo. Al contrario: dictaron su retiro obligatorio por inasistencia mientras él estaba detenido.

El Último Enclave

Aún en el Olimpo de los viejos tiempos parecen estar los 200 miembros de la Logia Cóndor Nº 9. Allí, como en los otros 215 grupos que dependen de La Gran Logia de Chile, se mantiene intacto cada uno de los rituales que tanto interesaron a Dan Brown. Tal como en el siglo XVIII, se saludan con el característico toque de manos con los dedos flectados, aplauden para pedir la palabra y mientras hablan mantienen inmóvil su mano en el cuello.

No obstante, sus integrantes no son los de cualquier otra logia. Aquí por mucho tiempo han convivido los abogados René Abeliuk, Darío Calderón y Gabriel Cáceres con los ministros de la Corte Suprema Nibaldo Segura, Juan Araya y Haroldo Brito. “Esta logia es conocida como la más importante e influyente”, cuenta una fuente de la institución.

Por sus integrantes, la Logia Cóndor Nº 9 es considerada la más influyente. Aquí por mucho tiempo han convivido los abogados René Abeliuk, Darío Calderón y Gabriel Cáceres con los ministros de la Corte Suprema Nibaldo Segura, Juan Araya y Haroldo Brito.

Al interior de ese grupo aseguran que su conformación es casual y obedece a razones de amistad. Sin embargo, históricamente el Poder Judicial ha llamado la atención por tener a varios masones entre sus miembros. Hoy, de los 21 ministros que integran la Corte Suprema, a cinco se les vincula con el movimiento. Por eso, a juicio de muchos, este tribunal es el último gran baluarte de los masones chilenos.

Muy cerca de ellos hay otro enclave más pequeño en Investigaciones, que empezó con la era de Nelson Mery a la cabeza de la policía civil y continuó con Arturo Herrera. De hecho, hoy se está formando una logia en esa institución.

El vínculo entre radicales y masones ha sido casi indivisible en los gabinetes concertacionistas. Fue el caso de José Antonio Gómez en el ministerio de Justicia, el de Jaime Campos en la cartera de Agricultura, el de Sergio Jiménez en Minería y el de Enrique Silva Cimma en Cancillería.

En otras áreas, sin embargo, su ascendiente ha disminuido. Por ejemplo, en la Universidad de Chile, donde uno de sus más conocidos integrantes, Luis Riveros -quien suena para suceder a Oyarzún en la Gran Logia-, perdió las elecciones para seguir en la rectoría.

Hoy en el Congreso los hermanos de la orden son contados, pero influyen discretamente y a través de estudiados argumentos, específicamente en los temas valóricos que se relacionan con las libertades y la educación. Por ejemplo, frente a la votación de la Ley de Divorcio, en el gobierno de Lagos, Jorge Carvajal pidió que se orientara a la que informalmente se le llama “bancada masónica” para que se aprobara esta reforma. Entonces, el protagonismo del gran maestro contra la posición conservadora de la Iglesia Católica fue relevante: como pocas veces, los masones se dieron a conocer públicamente y debatieron incluso su postura en la prensa.

Pero no es el único episodio en que han actuado como un referente. Ocho años antes fue un antiguo maestro de esta logia, como Raúl Rettig, quien fue designado para presidir la comisión de Verdad y Reconciliación. Luego, fueron parte de la Mesa de Diálogo e integraron la Comisión Valech. En el gobierno de Bachelet, además, los invitaron a discutir la ley de reforma a la educación y son miembros de la Comisión Bicentenario.

Pese a la pérdida de visibilidad que han tenido, los masones aún siguen siendo un sector importante en el mundo político. Sebastián Piñera, Eduardo Frei y Marco Enríquez-Ominami hicieron un espacio en su agenda para visitar la Gran Logia de Chile entre agosto y septiembre. Y en todos esos encuentros, los masones pusieron en aprietos a los abanderados con un tema que también les es de mucho interés: el aborto terapéutico. Allí, el gran maestro les planteó una idea que a muchos de sus hermanos les parece una salida: que sean las mujeres las que decidan a través de un plebiscito.

¿Qué es ser masón hoy?

Por: Luis Riveros

Entrada Gran Logia de ChileMucha especulación se ha tejido en torno a la masonería y sus ideales, organización y métodos de trabajo. La ha habido a través de novelas y películas que explotan un supuesto secretismo favorecedor de intrigas y propósitos inconfesables. También no han faltado los ataques basados en pretendidos objetivos de poder o de una cierta perversión a favor de postulados antirreligiosos. Lo cierto es que la masonería es una institución iniciática y de estudio que sólo busca perfeccionar a sus adeptos para aportar al ideal de una sociedad dominada por la tolerancia y el laicismo.

Sus miembros adhieren a los mismos principios universales que la han denotado a lo largo de su historia y que identifican a la masonería universal, especialmente el cultivo de la fraternidad como medio para construir una sociedad màs humana. No es una iglesia, ni un partido político. Sus códigos son de simple reconocimiento entre miembros; nada hay de secretismo y se practica solamente la discreción que necesitan sus trabajos.

Hoy, más inclusiva y abierta, la masonería busca integrarse siempre activamente a la dinámica social: la apertura de sus sedes a visitas públicas, los actos públicos y la disponibilidad de páginas web hablan por sí solos de una institución integrada a la realidad social, no apartada de ella.

No hay especulación literaria ni mentira provocada que afecte a la masonería en términos de la profundidad, significado y permanente validez de sus ideales. Desde la época en que los masones operativos de la Edad Media transmutaron a masones dedicados a la tarea intelectual, ha sido permanente la voluntad de seguir adhiriendo a grandes principios que se seguirán siempre cultivando en pos de una sociedad mejor, más digna y fraterna. Eso, más allá de la imaginación o mala intención de muchos que pueden vender libros o solapar ideas especulando sobre los contenidos, valores y proyecciones de la masonería.

Masones: especie curiosa

Por: Alfredo Jocelyn-Holt

El compas y la escuadraAl comienzo del cuento The Norwood Builder, Sherlock Holmes le dice al visitante que recién ha entrado a su gabinete: “Usted ha mencionado su nombre como si yo debiera reconocerlo, pero más allá de los obvios hechos -que usted es un soltero, un abogado, un francmasón, y un asmático- no sé nada acerca suyo”. De inmediato, el doctor Watson explica que fue un pequeño ornamento colgante en el brazalete del reloj que le dio la pista a su amigo sabueso.

Los masones son una especie curiosa cuya naturaleza anfibia hace difícil, no tanto su identificación, como sus orígenes y propósitos insondables. El aura de misterio artificioso con que les gusta rodearse, sus ritos iniciáticos, logias y templos, los símbolos con que se reconocen, en fin, su esoterismo hermético relamido, los vuelve sospechosos. Buena parte de lo que se dice de ellos es muy probable que sea intencionalmente falso; alimentan el misterio tanto la “hermandad” como sus enemigos no menos coludidos en querer mantener el cuento. Quizás, el asunto es mucho más simple: no habría ningún misterio detrás, aún cuando se trate de una organización celosa, poco transparente que, de ese modo, camufla los motivos aterrizados de sus miembros.

Es decir, sería una sociedad alguna vez secreta que se remontaría (si hemos de creerles a sus miembros) a agrupaciones corporativas de la Edad Media, asociadas al rubro de la construcción, legatarias de conocimientos supuestamente ocultos de cuando se edificó el Templo de Salomón o de fuentes egipcias más antiguas, igual de vagas. Según Frances A. Yates, estudiosa de los rosacruces y de la tradición hermética renacentista, en algún momento estas células albañiles comenzaron a concebirse en términos menos prácticos, asumieron posturas filosófico-especulativas, extendiéndose a grupos más sofisticados. En paralelo y confundiéndose con estas otras vertientes, durante el siglo XVII surge la masonería moderna que, luego, se expande desde varios centros -Escocia, los principados alemanes y Francia-, tornándose con el correr del tiempo, en un movimiento ilustrado, revolucionario y laicizante, generándose antipatías mutuas, por de pronto con la Iglesia Católica, que la excomulga.

Cuántas de las sociedades secretas de principios del siglo XIX son masónicas, no sólo políticas, es típicamente un coto de caza, fértil para historiadores faltos de temas que investigar, para aficionados a teorías de la conspiración, y, por supuesto, para masones declarados o no. ¿La Logia Lautarina supuestamente de Miranda, San Martín y O´Higgins, fue masónica, produjo la Independencia, era siniestra, se apoderó del gobierno de la primera época republicana? Después de litros de tinta y ningún estudio definitivo, no cabe sino seguir especulando.

Lo mismo ocurre en épocas recientes en que, anfibiamente, persiste en funcionar a la intemperie y en profundidades oscuras. Conocemos a algunos de sus miembros; respecto de otros, se sigue conjeturando. Tampoco es descartable que cierta alta proporción presumible de masones en instituciones públicas esté dando cuenta de una red de protección, reclutamiento y asistencia mutua. Cuestión que, en otros países, ha hecho que se proscriba a la masonería o bien se haya exigido a sus miembros transparentar su membresía: sabia prevención.

DOGMATISMO, TOLERANCIA Y LIBERTAD DE CONCIENCIA

Es en la realidad constituida por el dogma, el dogmatismo y la relatividad de la verdad,  en que el carácter eminente social del ser humano enfrenta a cada hombre con la necesidad de buscar una forma de aplicar los valores creados y desarrollados a través del tiempo, así como las virtudes que en ellos se fundan, para compatibilizar la libertad de conciencia y de las demás libertades que de ella emanan, con las de sus próximos;  tratando de establecer el indispensable equilibrio entre libertad y responsabilidad, mediante la idea de respeto de la conciencia propia y de la conciencia de su prójimo.

Dogmatismo, Tolerancia y Libertad de Conciencia…

EN LA MASONERÍA NO ACEPTAMOS DELITOS

Entrevista a Juan José Oyarzún, Gran Maestro

Por Giglia Vaccani / La Nación
Una colaboracion del QH JLT

Gran Maestro Juan José OyarzúnLa masonería chilena pasó de ser una sociedad secreta a una discreta. Ahora tienen página web, aparecen en la guía telefónica y sus miembros, que alcanzan los 16 mil, asumen públicamente no sólo sus investiduras, sino también sus traspiés, que en el mundo académico y administrativo les han llovido en el último año.
 
Han sido tiempos duros para la masonería. Tiempos de cuestionamientos éticos, morales y administrativos. Todo comenzó el 2008 tras la expulsión del ex Gran Maestro Jorge Carvajal por malos manejos administrativos en la Universidad La República. Junto a él, también fue expulsada casi toda la cúpula del centro de estudios. Meses después vino otro golpe duro: la salida por la puerta chica del ex rector de la UTEM Miguel Avendaño. Otra vez se hablaba de malos manejos administrativos. La gota que rebasó el vaso se conoció hace un par de semanas: Danilo Rivas, miembro de la Logia Prometeo N 101 y uno de los gestores de la polémica licitación del Registro Civil, pidió interceder ante sus compañeros de Logia debido al alcance que estaba tomando la investigación judicial. Sin tiempo para digerir estos escándalos, las jinetas masónicas salieron a la palestra nuevamente cuando, por adelantado, tuvo que dejar su cargo el director de la Policía de Investigaciones (PDI), Arturo Herrera. Otra vez daba la sensación que el trabajo hecho por un masón estaba malhecho.

Así las cosas, no debía ser fácil para el Gran Maestro de la Masonería, Juan José Oyarzún, enfrentarse a una entrevista. Así es que un cuestionario previo antecede el encuentro.

-¿Qué le pareció el cuestionario?

-Me molestó un poco eso de que somos un grupo clandestino. Clandestino significa algo prohibido, algo ilícito y no es nuestro caso. La masonería no está prohibida en Chile.

-Pero siempre han tenido ese estigma.

-Lo que pasa es que en el siglo pasado fue una sociedad secreta. Pero desde hace 10 años pasamos a ser una sociedad discreta. Porque ha evolucionado la sociedad chilena. Ha cambiado mucho en estos últimos 30 años.

-¿Qué significa ser una sociedad discreta y no secreta?

-La secreta es aquella en que está prohibido informar sobre su esencia. No aparece a la luz pública, no figura en la guía de teléfonos, trabaja en la clandestinidad como trabajaba durante la dictadura militar el Partido Comunista. Eso es clandestinidad.

-¿Hoy se puede saber cuántos masones hay en Chile?

-No tengo la respuesta exacta, porque es una cosa que está en movimiento todo el tiempo pero estamos entre los 15 y 16 mil. Muchos piden permiso, especialmente en la etapa de la vida en que están formando familia. Hay que reconocer que en este tiempo la crisis económica nos ha afectado bastante. La institución vive de las cuotas de sus socios y la cuota no es barata.

-¿De cuánto estamos hablando? Diez mil pesos

-No, no tan barata. Normalmente se paga según el trabajo que se ejerce. Los más jóvenes pagan menos y se va aumentando la cuota hasta que jubilan. Tratamos de ser lo más racionales posible.

-Los jóvenes están alejados de la política. ¿También de la masonería?

-No. Desde que nos abrimos a la sociedad, digamos desde que tenemos página web, hemos tenido que estar frenando la entrada, porque sucede lo siguiente: para ingresar no es cuestión de llenar una solicitud. El postulante tiene que ser presentado por un miembro. Además que el que presenta necesita tener requisitos, antigüedad y ciertos pergaminos. El grado, que le llamamos nosotros. Le explico: la masonería trabaja en logias, y las logias son verdaderas escuelas de moral, de ética, entonces, eso exige hacer reuniones o debates que son internos -lo llamamos cámaras-, se hacen reuniones ampliadas, donde trabajan varios grados juntos y ahí se presentan trabajos para la discusión, entonces se va calificando a la gente por la calidad de sus trabajos.

-Y las mujeres, ¿cómo estamos?

-Las mujeres en estos momentos existe una logia femenina, paralela a la nuestra, pero no tenemos coexistencia. Tenemos muy buenas relaciones, eso sí, porque nosotros estamos adscritos a la gran logia unida de Inglaterra, y ésa, entre sus condiciones, no acepta mujeres. Entonces nosotros, por respeto a nuestra palabra empeñada, no podemos ingresar mujeres. En cambio hay centros femeninos. Cada logia tiene uno. Formado por las esposas, hijas, hermanas, hasta las madres inclusive tenemos un caso de abuela.

-Dentro del perfil que describe, he de suponer que los profesionales tienen más chances de ser aceptados en la masonería

-No necesariamente. Hay hasta obreros. La única condición que se exige es tener la capacidad de entender el lenguaje del simbolismo.

-¿Cuántos símbolos hay que manejar?

-Le voy a regalar este libro -dice el Gran Maestro que se toma su tiempo en dedicar su libro sin evitar la oportunidad de lanzar su irónico chiste: “Tome, para cuando no pueda dormirse”.

-¿Qué es ser masón en Chile?

-La masonería es un conjunto de hombres buenos que tratamos de ser mejores. No digo que nos resulte siempre.

-A propósito de hombres buenos y malos. Durante el último año han estado metidos en varios escándalos que han implicado expulsiones de la masonería. Me refiero a los casos de la Universidad La República, Registro Civil y la UTEM. ¿Están fallando los controles éticos y morales de la masonería chilena?

-Nosotros somos una escuela de ética y no aceptamos que, mientras se está en ella, intentando mejorar conductas, se cometan errores o delitos, como se llaman allá afuera, en el mundo profano. En la masonería no aceptamos delitos. Nosotros tenemos una constitución especial, con un reglamento y administración de justicia que es más severa, rigurosa, que la justicia profana. Lo que allá afuera es una falta, para nosotros es un delito; las sanciones que aplicamos son morales no cortamos la cabeza ni enterramos vivos son sanciones como la suspensión de sus derechos o la expulsión, que es la más grave de todas.

-¿La expulsión del ex Gran Maestro Jorge Carvajal provocó división de bandos internamente? Se habla de una masonería dividida.

-En la masonería no hay bandos.

-Sólo uno dirigido por usted.

-Exactamente. Ésta es una obediencia. Siendo profundamente democrática, es una institución jerárquica. Le diría que en términos sociales la ética de la democracia es la masonería, porque no existe Constitución más rigurosa que la nuestra.

-Recientemente, ustedes hicieron un foro-panel sobre una nueva Constitución para Chile, ¿hubo conclusiones?

-Fue un foro-panel organizado por una de nuestras organizaciones, el Centro de Estudios Contemporáneos, en que participaron abogados, sicólogos, sociólogos, etc. Fue bastante entretenido, muchos expusieron distintos puntos de vista. El moderador trató de sacar alguna conclusión, pero no pudo, porque había distintas corrientes de opinión.

-Lo claro que la actual Constitución no les gusta. ¿Por qué?

-Parta de la base que fue redactada como una Constitución autoritaria e impuesta. Han tratado de maquillarla, de suavizarla, pero a la gente no le gusta. Yo diría que las conclusiones a las que se llegó sería bueno mejorarlas, especialmente en el aspecto de la participación.

-¿En qué se está quedando atrás la sociedad chilena?

-Hay crisis de valores y hay falta de participación, que es lo que tiene en crisis a los partidos políticos.

-Usted ha recibido a un candidato y a un pre-candidato presidencial: Frei y MEO. ¿De qué han hablado?

-Lo que pasa es que nosotros tenemos todas las puertas abiertas para la gente que le interese mejorar esta sociedad. Puedo definir a la Gran Logia como una gran tribuna para todas las ideas y una gran trinchera para las nuestras, entonces los candidatos se interesan en venir a hablar con nosotros.

-¿Parece que Piñera no ha tenido mucho interés entonces?

-Por el momento no. Me llegó de un diputado de Linares, que es miembro nuestro, la consulta de si estaríamos dispuestos. Por supuesto que encantados.

-Tras la visita de Frei, usted lo calificó de campeón de la democracia sonó a voto seguro.

-Colocan lo que les convienen nomás. En realidad el hombre se la ha jugado por la democracia. Yo lo conocía de antes. Cuando fue Presidente, vino varias veces a conversar con nosotros y me formé un muy buen concepto de él. Pero eso no significa ni que yo lo esté apoyando ni que la masonería lo esté apoyando, porque la masonería nunca actúa como cuerpo. Dentro de las logias masónicas, en estos momentos son 216, hay gente de todos los colores políticos, como también de los distintos credos religiosos. Lo único que no hay son ateos, porque los ateos perfectos no existen. Toda persona necesita tener al menos fe en sí misma. Por eso se prohíben, desde 1623, las discusiones sobre temas políticos y religiosos porque sabemos que nunca se llega a una conclusión.

-¿Y de fútbol hablan?

- Menos.

-Lo voy a echar al agua. Usted tiene en su librero una única foto y en ella aparece con Michelle Bachelet, ¿por qué?

-Porque la respeto y la admiro. Ella hizo en cuatro años lo que no pudo hacer Salvador Allende hace 30 años: un cambio en la sociedad chilena, especialmente en el género femenino. La ayuda, el apoyo, los cambios que ha introducido son históricos, soy un rendido admirador de ella. Es una mujer con mucha personalidad y en esa foto está al lado de mi señora, que también tiene mucha personalidad para aguantarme durante 52 años de matrimonio.

-¿Tanto puede durar el amor?

-Hay que tener tolerancia. Afuera, en el mundo profano, la tolerancia es el arte de convivir en el desacuerdo. Por eso hay muchos matrimonios que no se toleran, sólo conviven. Para nosotros la tolerancia es un interés vivo y palpitante en comprender cuál es tu pensamiento y una vez que yo lo he entendido, veo si hay algo positivo del tuyo para incorporarlo al mío. Esa es la tolerancia masónica. Alguien nos llamó la religión de la tolerancia.

-Educación. Tema candente, ¿cómo lo están evaluando?

-Candente. Resulta que nosotros tratamos de mejorar al hombre y sabemos que la mejor herramienta para ello es la educación. Por eso a nosotros nos ha interesado siempre que la educación esté al alcance de todo el mundo. Creemos en la educación gratuita.

-O sea, educación estatal.

-¿Tú crees que un particular haría educación gratuita? Hay una cosa: la educación tiende a cambiar a la gente, siempre para mejor, y tú no puedes restringir a una persona, porque no tiene solidez económica, para que se eduque. Nosotros, desde tiempos inmemoriales, hemos creado, por ejemplo, las ligas de los estudiantes. A nosotros nos tiene sumamente preocupados esta tragedia que hay en la educación. No se ponen de acuerdo los sectores y los grandes perdedores en estos momentos son los estudiantes y el magisterio.

-¿No cree que los profesores son responsables también de esta crisis?

-El docente chileno debiera estar en un puesto destacado dentro de la sociedad y lamentablemente aquí pasó algo muy turbio. Hace muchos años, cuando tú eras muy niñita, era profesor en Chile el que no podía ser otra cosa. De a poco ha ido recuperando estatus social. Se les debe un gran mejoramiento de las remuneraciones y de sus condiciones de trabajo. Para ser profesor hay que ser Quijote.

-No se necesitan más buenos negociantes.

-Así es. Lamentablemente eso es lo que se llama la crisis de valores. Ahora a la gente lo único que le preocupa es tener más, no de crecer más.

-Pero esa es gente perfecta.

-Nosotros tratamos de estar siempre a la vanguardia y cuesta bastante. En el fondo, nosotros tratamos de encontrar en el mundo profano gente que sea perfectible, no perfecta. Lo invitamos a ingresar y después lo tratamos de convertir en masón, una tarea que no es fácil y que no siempre da buenos resultados. //LND

Plebiscito para la píldora

-¿Qué opinión tienen sobre el debate de la píldora?

-Creemos que el uso de la píldora deben decidirlo las mujeres. Lo mismo que el aborto terapéutico. Inclusive más, cuando recibimos a Marco Enríquez-Ominami, conversamos sobre la conveniencia de hacer un plebiscito entre las mujeres mayores de los 18 años para que decidan el asunto. Es lo lógico y no entiendo que haya otras instituciones que quieran meterse en la vida íntima y en la conciencia de las mujeres.

-Se refiere a los tribunales, la Contraloría, el Congreso…

-Como dirían los lolos: chancho en misa.

COLEGIOS LAICOS MASÓNICOS LOGRAN EXCELENTE EVALUACIÓN EN LA CERTIFICACIÓN DE CALIDAD DE LA GESTIÓN ESCOLAR

Por Osvaldo Zagal/ILEC

El colegio Concepción San Pedro, de la ciudad penquista, acaba de renovar por cinco años más la Certificación de Calidad de la Gestión Escolar, otorgada por el Consejo Nacional de Certificación de la Gestión Escolar, presidida por el ex ministro de Educación José Joaquín Bruner, todo un honor para el establecimiento que forma parte de la Corporación Educacional Masónica de Concepción (COEMCO) y del Consejo de Rectores de Colegios Laicos Masónicos de Chile, presidida por el Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, don Juan José Oyarzún.

El Proceso de Certificación del organismo dependiente de la Fundación Chile, tiene como fin promover el mejoramiento y asegurar la calidad de la gestión de los establecimientos escolares de educación básica y media en el país, cuyas evaluaciones se hacen a través de Instrumentos para Autoevaluar la Calidad de la Gestión Escolar, Manuales de Mejoramiento de la Gestión, así como el Modelo y el Estándar de Certificación de la Calidad de la Gestión Escolar.

Lo interesante de estos colegios es que son todos laicos masónicos y hacen de suyo los principios y valores del Laicismo y el libre pensamiento. Y tienen, por lo visto, una excelente calidad en la gestión y resultados, pues tienen un comprobado buen rendimiento tanto en el Simce como en la PSU.

Para el presidente de COEMCO, Maximiliano Díaz, la certificación del Colegio Concepción San Pedro es “la culminación de un proceso iniciado en el 2004, cuyo objetivo principal es entregar una educación de calidad a nuestros alumnos. Era una meta de la Corporación y señala el trabajo de todos sus estamentos” (ver recuadro).

Para el rector del mismo colegio y Vicepresidente del Consejo de Rectores de Colegios Laicos Masónicos de Chile, Roberto Mora (foto) la certificación del establecimiento lo tiene muy “contento por los logros obtenidos. Es un desafío continuo para el Colegio, los directivos y la comunidad educativa. Es el resultado de un proceso y la culminación de quince años de trabajo donde nos ven como un referente de colegios laicos, un camino a seguir”

Además, “nosotros formamos a nuestros alumnos con una visión de futuro, tarea para la cual estamos en un mejoramiento continuo”, afirmó Mora, quien agregó que están entre los primeros establecimientos en renovar esta Certificación y por el máximo de años, ratificando el ser un establecimiento con un enfoque proactivo, innovador, creativo, integrador, generando procesos que incluyan la formación valórica y laica, siendo un colegio no selectivo que promueve el libre pensamiento.
Este proceso, iniciado el año 2004, consideró, entre otras cosas, las áreas de evaluación, la orientación hacia la comunidad, el liderazgo directivo, la gestión de las competencias docentes, la planificación estratégica, de gestión de procesos y gestión de resultados.

Uno de los evaluadores, Sergio Garay, Secretario Técnico del Consejo Nacional de Certificación, explixa que este proceso, “genera beneficios internos y externos. Los alumnos y apoderados han dando su opinión, junto al análisis realizado por directivos y docentes, que permite mejorar resultados y la calidad de la educación; externamente es un reconocimiento público, además que estar certificado es un valor agregado a la hora de elegir un colegio”.

Dentro de este contexto, Maximiliano Díaz espera que para este año el Colegio Concepción Pedro de Valdivia, y el Colegio Concepción de Chiguayante, logren la certificación, mientras que el Consejo de Rectores Laicos Masónicos de Chile, entidad que agrupa a 18 colegios a lo largo del país, también esperan que la totalidad de dichos establecimientos logren la certificación en el corto plazo, según lo indica, Roberto Mora, en su calidad de rector y también Vicepresidente ejecutivo de la organización (ver recuadro de colegios laicos masónicos).

Todos los colegios tienen en el Laicismo el principio generador del libre pensamiento. De hecho, el secretario del Consejo de Rectores Laicos, Héctor Navarrete (foto) y rector del Colegio Concepción Talca -cuyo establecimiento ya está certificado hasta el 2010 y que esperan renovar la segunda certificación por otros cinco años más-, es enfático en señalar al respecto que “impartimos el ramo de ética y moral en nuestro colegio, en el cual el laicismo se encuentra presente en todas las unidades programáticas como orientación laica del colegio, con un programa curricular propio en concordancia con los apoderados y comunidad escolar completa”.

Similar situación ocurre con el Liceo Osorno College, establecimiento que además se encumbró dentro de los puntajes más altos del Simce a nivel nacional y dentro de los cinco mejores de la Región de Los Lagos, según los datos de la última evaluación entregada por el Ministerio de Educación y que recientemente fue visitado por el Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, don Juan José Oyarzún,

quien le manifestó al presidente de la Corporación, Víctor Hernández (ambos en la foto) , su complacencia con respecto al quehacer educativo del Liceo Osorno College, y la necesidad de fortalecer lazos con los Colegios Laicos de Chile, para promover la formación de las futuras generaciones en un ambiente Humanista y Laico.

 

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Cartas develan fuerte controversia al interior de la Gran Logia de Chile

Son documentos emitidos por las máximas autoridades de la Gran Logia de Chile: el Gran Maestro, Juan José Oyarzún, y el Gran Orador, Luis Riveros. Ambas cartas se refieren a la ética masónica y a los procedimientos destinados a preservarla, y se enmarcan en un tiempo donde se han producido publicitados casos judiciales como la licitación del Registro Civil, en que figuran actores políticos que estarían vinculados a la masonería.

Según la circular firmada por Juan José Oyarzún, y fechada en “Oriente Santiago, Marzo 30 de 2009″, la “Francmasonería (…) es una entidad universal (…) orientada al perfeccionamiento intelectual, cultural y moral del hombre y a través de él, al medio social en que éste realiza su existencia. Así, la base del ascendiente que logre la persona humana para tan elevados fines, radicará fundamentalmente en la fortaleza y la certeza de sus convicciones ÉTICAS (en mayúscula en el documento), tanto como en la voluntad para perseverar en la obtención moralmente justa del bien que favorece a todos”.

El escrito explica que “la representación pública de los principios y de la voluntad de los masones radica en cada una de las Logias de la Obediencia”, llamadas a “elegir a los hombres buenos, prepararlos, aglutinarlos por la práctica de la fraternidad masónica”.

Agrega Oyarzún que de acuerdo con el Art.14.1 del Reglamento General, “la Logia es el Taller fundamental de la Francmasonería, la fuente de todo derecho, de toda autoridad, de todo poder”, a la vez que explicita que al Venerable Maestro le corresponde “imponerse de la conducta profana de los miembros de la Logia; exigirles perfecta moralidad y honradez, impedir las intrigas y velar porque entre ellos reine la paz y la armonía” y que para esa responsabilidad cuenta con atribuciones específicas: “Suspender de sus derechos masónicos y someter a juicio al hermano que después de amonestado, requerido y advertido de suspensión, le desobedeciere o se resistiere a su autoridad”.

 

 

“Fraternidad no es complicidad”

Oyarzún es enfático en que la “fraternidad no permite amparar deslices, descuidos, inobservancias y hasta faltas que cometan los hermanos; o estimar como necesidad el favorecerlos en las contiendas morales injustas que pudieran tener con profanos; o a soslayar sus faltas bajo el pretexto de preservar su dignidad, honra o destacada posición social o cultural. Equivocarse en este tipo de consideraciones equivale en transformar fraternidad en complicidad, y en el inicio de la reprobable descomposición moral”.

Después de concluir el marco institucional en que se desarrolla su carta, el Gran Maestro aborda el punto que le interesa, el cual se refiere a cómo actuar en caso de que algún miembro de la Gran Logia sea “formalizado” por la justicia chilena. Así, define que en el procedimiento judicial chileno vigente, la formalización “es la etapa en que los fiscales, ante el juez de garantía, le informan al o los presuntos responsables de crimen o simple delito, que hay antecedentes suficientes para investigar formal y oficialmente la eventual participación del imputado en ellos, y proceden a que se dicten en su contra algunas medidas cautelares a asegurar la investigación y el juzgamiento del o los imputados”.

Miembro formalizado, suspendido de inmediato

A juicio de Juan José Oyarzún, en la perspectiva ética que corresponde al juzgamiento masónico, si un miembro de la Orden es formalizado, “es porque ha existido una denuncia en su contra por parte del o los afectados y ha transcurrido la investigación policial y de la fiscalía para lograr los antecedentes suficientes y someter al imputado a proceso”.

Luego explicita que a los miembros de la Orden que fueran formalizados en el contexto del procedimiento judicial chileno, “cualquiera sea la causa tan pronto sea conocida esta condición”, el Venerable Maestro de la Logia a la que pertenezca, les “suspenderá sus derechos masónicos” y los “pondrá a disposición del Tribunal de la Logia para juzgarlos desde la perspectiva ética que corresponda”.

La eventual presentación de la carta de retiro voluntario del miembro que sea formalizado, “no impedirá el juzgamiento que debe iniciar el Tribunal de la Logia”. Vale decir, que tal renuncia, incluso con anterioridad al conocimiento de la formalización penal, no lo exime del juzgamiento masónico”.

Luis Riveros, Gran Orador: “No fui consultado”

La respuesta a la circular, firmada por el Gran Orador de la Gran Logia, Luis Riveros Cornejo, está emitida desde el “Valle de Santiago, 07 de abril de 2009″. Riveros escribe en su rol de “guardador tradicional de la Ley Masónica y del Derecho consuetudinario y escrito”, a la vez que agrega que “no fui consultado en la oportunidad sobre los criterios y procedimientos que dicha circular envuelve”.

Acto seguido, especifica cuáles son las fuentes del Derecho Masónico y que la “denominada Circular es un tipo de documento que no se consulta en nuestro ordenamiento como instrumento concerniente a la aplicación de la Ley masónica”, sino que corresponde a la categoría de “comunicaciones del Gran Maestro” y que “la menor fuente de carácter normativo que reconoce nuestro ordenamiento es el Decreto Normativo del Gran Maestro”.

¿Principio procesal inquisitivo?

Junto con señalar que Juan José Oyarzún hace “una pertinente reflexión en torno a la importancia de la mantención de la ética masónica” y que la circular en cuestión “cumple el rol de comunicar la legítima preocupación de nuestra máxima autoridad respecto de la preservación del prestigio de la institución y su raigambre éticas”, Riveros expone los problemas que observa.

Primero, que la “formalización” ante la justicia penal sea causa inmediata de suspensión, “sin que ello quede entregado a la consideración del Venerable Maestro” y que no se señala “que haya espacio a la consideración de conciencia o de los hechos relacionados por parte del Venerable Maestro”.

Riveros escribe que “en el caso representado en la Circular, no queda claro si el V.M. debe efectivamente hacer una acusación, fundada y detallada, o debe limitarse a poner a disposición del Tribunal al hermano que ha sido formalizado en la justicia penal, lo que plantearía una suerte de principio procesal inquisitivo o actuación de oficio, no reconocida en el ordenamiento masónico”.

Considera adicionalmente que se puede interpretar esta circular como una “delegación de atribuciones” por parte del Gran Maestro.

“El Código Penal no reconoce la expresión ‘formalizado’ “

La carta de Riveros es puntillosa en lo que llama la “parte resolutiva” de la circular: “(…) es ciertamente pertinente que la misma modalidad deba aplicarse a quienes están demandados en juicio ejecutivo civil, o aquellos que presentan requerimiento por pensiones de alimento, o han recibido sentencia desfavorable en juicio declarativo civil, o se encuentran en quiebra, o han sido denunciados por el Servicio de Impuestos Internos ante el Tribunal Tributario, ya que en todos esos casos se podría estimar que hay antecedentes suficientes emanados de un órgano del Estado o de un instrumento público, que dan cuenta de un incumplimiento, mora o evasión”.

Riveros asegura que el Código Penal no reconoce la expresión “formalizado” y que la condición de “imputado”, aun cuando se haya formalizado la investigación en su contra o decretado la prisión preventiva, “no presume la culpa en modo alguno”.

En sus conclusiones, Riveros hace hincapié en que “una circular no es un medio aceptado en nuestro ordenamiento jurídico para establecer o extender atribuciones ni obligaciones a los Venerables Maestros”; que es “recomendable” que el “Gran Maestro” (vale decir, Juan José Oyarzún) “ejerza la atribución Reglamentaria establecida en el Art. 73 b, y sea él quien decrete la suspensión o retiro definitivo de la Orden de los hermanos involucrados en esos casos”, y que “en todo caso, el hecho que la formalización de una investigación penal en contra de un hermano genere ipso facto la suspensión de sus derechos masónicos, es una circunstancia que no está prevista en nuestras fuentes del Derecho Masónico”.

Tras indicar que “la suspensión y puesta a disposición del hermano ante el tribunal del Taller, por el solo hecho de formalizarse una investigación, podría ser lesiva de la presunción de inocencia que asiste a dicho hermano”, Luis Riveros Cornejo se despide de Juan José Oyarzún con “el mayor afecto fraternal”.

Luis Riveros:

Nacido en 1948, es profesor de historia y geografía económicas de la Universidad Técnica del Estado. Tiene postítulo en Economía en la Universidad de Berkeley, California. Ha ostentado cargos como asesor en el Banco Mundial, en la Unesco y en la Asociación de Universidades del Asia-Pacífico. Entre 1994 y 1998 fue decano de la Facultad de Ciencias Económicas Administrativas de la Universidad de Chile. Al finalizar, asumió como rector, manteniéndose en el cargo hasta 2006. Actualmente es el director académico del Postítulo de Economía y Finanzas para Abogados de la Universidad de Chile. Es Gran Orador de la Gran Logia de Chile.

Juan José Oyarzún

Actual Gran Maestro de la Logia Masónica de Chile. Nacido en 1927, hace 47 años que es parte de la Logia. Durante 40 años trabajó en Endesa ejerciendo diferentes jefaturas. Actualmente es empresario. Fue integrante del Cuerpo de Bomberos de Santa Cruz. En 1998 fue elegido Gran Secretario General de la Masonería, y entre 1999 y 2000 fue secretario ejecutivo de la Confederación Masónica Interamericana. Llegó al cargo de Gran Maestro tras la elección del 25 de junio de 2006. Su período termina en 2010.

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